SOBRE MÍ

domingo, 26 de febrero de 2017

Catch 22

La primera vez que escuché el término fue en una clase sobre literatura americana. Nos hablaron del libro de Joseph Heller como ejemplo de novela antibelicista y un clásico de la literatura norteamericana del siglo XX. Y además, el libro había puesto en circulación ese término, Catch 22, para referirse a una situación que no tiene solución ya que las mismas circunstancias del problema la impiden. Es una trampa.

Tenía el libro en mi colección desde hace varios años pero aún no me había animado con él. El tema bélico a priori no me atrae mucho y se iba quedando relegado una y otra vez. Pero este verano lo saqué de paseo. Acabó conmigo en la playa (típica lectura playera...) y la verdad es que me sorprendió. Es muy divertido. Es totalmente absurdo, con personajes imprevisibles y situaciones muy locas. Y a la vez reparte leña y nos hace ver que no es solo absurdo por esas situaciones jocosas, sino por el sinsentido que puede ser la guerra y lo que la rodea.
Tengo que ser sincera, no lo he terminado. Aunque me estaba gustando otras lecturas se me han ido cruzando y al final es como una colección de gags por lo que no "necesitas" seguir leyendo. Al menos a mí me pasa eso. Pero irá cayendo.

El caso es que me he acordado porque últimamente me he ido encontrado el término Catch 22 en algunas lecturas. Yo tenía una vaga idea a lo que se refería pero fue leyendo el libro y viendo varios ejemplos de esas situaciones sin sentido cuando lo vi claro. El primer caso en que aparece en el libro la expresión es este y en la Wikipedia está bastante bien explicado así que procedo a copipegarlo:

La novela trata del caso de un bombardero de las fuerzas aéreas del ejército americano, que desea ser excusado de realizar un vuelo del combate. Para ser excusado de tal deber, tiene que someterse a una diagnosis médica oficial del cirujano de vuelo de su escuadrilla, demostrando que no sirve porque está loco.
Según reglamentos del ejército, ninguna persona cuerda querría volar en misiones de combate, porque son peligrosas. Pidiendo el permiso para no volar en misiones de combate, alegando locura, el bombardero demuestra que él, de hecho, está cuerdo y por lo tanto está en condición para volar.
Inversamente, cualquier aviador que deseara volar en misiones de combate demostraría implícitamente que está loco y es inadecuado para volar y debe ser excusado, y para ser excusado esta persona necesitaría solamente realizar una petición. Naturalmente, tales aviadores deseosos de combate nunca realizarían tales peticiones: si lo hicieran, el "catch" (en este contexto mejor traducido como "trampa") se confirmaría, arruinando cualquier tentativa de escaparse de deber combatir.
De acuerdo con todo esto, todo piloto que quiera volar demuestra que no está en sus cabales y debe ser relevado, pero para ello debe enviar una solicitud de revisión. En el momento en que lo hace, la trampa se cierra sobre sí misma y el aviador pasa a ser considerado como cuerdo, puesto que ningún loco presentaría una queja. En definitiva, no hay elección posible ni manera de salir del sistema.
Para resumir, es el pez que se muerde la cola. Un ejemplo sería:
≪Para un puesto de trabajo, necesitas años de experiencia. Pero para obtener experiencia, necesitas conseguir un trabajo primero.≫

Pues eso, de locos. Y en nuestra vida ya tenemos unos cuantos Catch 22 también, y sin que nos los impongan unos tocapelotas.

En El libro del Mindfulness de Bhante Henepola Gunaratana me he encontrado en unas cuantas ocasiones con este concepto. Por ejemplo:

Buscamos la tranquilidad huyendo de todo lo que nos incomoda y no enfrentándonos a nuestros miedos e irónicamente esa tranquilidad nos llega si dejamos de perseguirla y aceptamos las incomodidades.

No somos capaces de darnos cuenta de la poca atención que prestamos a nuestras experiencias vitales precisamente porque no prestamos atención. Si no nos hemos dado cuenta igual no intentaremos prestar más atención.

Queremos usar la meditación o atención plena(mindfulness) para cambiar lo que no nos gusta de nosotros y sin embargo esta consiste en aceptar todo eso que somos, incluido lo negativo y no luchar contra ello.


Y esta la añado yo por experiencia propia:
Si nos sentimos nerviosos y estresados meditar nos podría tranquilizar pero si estamos nerviosos no conseguimos meditar.  

Y en relación con la introversión o la timidez también se me ocurren algunos Catch 22
  
Podrías hacer las cosas más fáciles compartiendo como te sientes y qué necesitas al ser introvertido pero no te animas a hacerlo porque... eres introvertido.

Pensar que te podrías llevar mejor con gente introvertida pero darte cuenta de que precisamente por ser introvertidos quizás ambos estemos esperando a que el otro dé el primer paso o de hecho preferimos en realidad estar solos la mayor parte del tiempo. Al final los extrovertidos son los que suelen ser más abiertos y los que acabas frecuentando.

Querer conocer a gente y conectar con ella implicaría tener que pasar tiempo con esa gente para llegar a conocernos y a veces eso implica actuar de manera más extrovertida con lo cual no estoy dando a conocer mi verdadero yo y mis tendencias por lo que conectar de verdad es más difícil.

Querer quedar con alguien que te cae bien y cuando se da el caso no apetecerte realmente quedar.

Querer que te inviten y te tengan en cuenta, aún para eventos que no te interesan nada. Si te invitan  pensar qué fastidio, qué excusa pongo y si no me invitan qué mierda, ¿por qué no cuentan conmigo?

El entorno escolar tiende a seguir un modelo extrovertido porque intenta adaptarse a los modelos de la sociedad y los entornos laborales para preparar a los estudiantes para la vida real. Sin embargo no podemos cambiar la sociedad si previamente no se educa a la gente en un modelo distinto.

 
A lo mejor he utilizado el término por encima de mis posibilidades y no todo se ajusta a su significado, pero bueno, creo que se entiende por donde iba y espero no haber mareado demasiado con estos círculos viciosos. 





3 comentarios:

Pablo dijo...

Me pasó algo similar, leyendo el libro me sorprendió la expresión, que no conocía de nada, y supe de la existencia del libro (que, por cierto, no he leído), me parece curioso que el título de un libro se haya colado en el lenguaje popular... Toda una hazaña.
Pero me da la impresión de que todas esas Catch 22 tiene una u otra salida siempre :-P
Un saludo

ladydilema dijo...

Pues supongo que sí, son situaciones complicadas pero no sin remedio :) Se nos ha ido de las manos el uso de Catch 22 a Bhante y a mí, jeje.
Por cierto, por curiosidad, ¿cómo lo tradujeron al español? ¿Lo han dejado tal cual, Catch 22?
Un saludo, y gracias por pasarte.

Pablo dijo...

No recuerdo ahora mismo cómo lo tradujeron, pero seguro que no dejaron "Catch 22" ni hicieron una traducción directa.