SOBRE MÍ

domingo, 26 de febrero de 2017

Catch 22

La primera vez que escuché el término fue en una clase sobre literatura americana. Nos hablaron del libro de Joseph Heller como ejemplo de novela antibelicista y un clásico de la literatura norteamericana del siglo XX. Y además, el libro había puesto en circulación ese término, Catch 22, para referirse a una situación que no tiene solución ya que las mismas circunstancias del problema la impiden. Es una trampa.

Tenía el libro en mi colección desde hace varios años pero aún no me había animado con él. El tema bélico a priori no me atrae mucho y se iba quedando relegado una y otra vez. Pero este verano lo saqué de paseo. Acabó conmigo en la playa (típica lectura playera...) y la verdad es que me sorprendió. Es muy divertido. Es totalmente absurdo, con personajes imprevisibles y situaciones muy locas. Y a la vez reparte leña y nos hace ver que no es solo absurdo por esas situaciones jocosas, sino por el sinsentido que puede ser la guerra y lo que la rodea.
Tengo que ser sincera, no lo he terminado. Aunque me estaba gustando otras lecturas se me han ido cruzando y al final es como una colección de gags por lo que no "necesitas" seguir leyendo. Al menos a mí me pasa eso. Pero irá cayendo.

El caso es que me he acordado porque últimamente me he ido encontrado el término Catch 22 en algunas lecturas. Yo tenía una vaga idea a lo que se refería pero fue leyendo el libro y viendo varios ejemplos de esas situaciones sin sentido cuando lo vi claro. El primer caso en que aparece en el libro la expresión es este y en la Wikipedia está bastante bien explicado así que procedo a copipegarlo:

La novela trata del caso de un bombardero de las fuerzas aéreas del ejército americano, que desea ser excusado de realizar un vuelo del combate. Para ser excusado de tal deber, tiene que someterse a una diagnosis médica oficial del cirujano de vuelo de su escuadrilla, demostrando que no sirve porque está loco.
Según reglamentos del ejército, ninguna persona cuerda querría volar en misiones de combate, porque son peligrosas. Pidiendo el permiso para no volar en misiones de combate, alegando locura, el bombardero demuestra que él, de hecho, está cuerdo y por lo tanto está en condición para volar.
Inversamente, cualquier aviador que deseara volar en misiones de combate demostraría implícitamente que está loco y es inadecuado para volar y debe ser excusado, y para ser excusado esta persona necesitaría solamente realizar una petición. Naturalmente, tales aviadores deseosos de combate nunca realizarían tales peticiones: si lo hicieran, el "catch" (en este contexto mejor traducido como "trampa") se confirmaría, arruinando cualquier tentativa de escaparse de deber combatir.
De acuerdo con todo esto, todo piloto que quiera volar demuestra que no está en sus cabales y debe ser relevado, pero para ello debe enviar una solicitud de revisión. En el momento en que lo hace, la trampa se cierra sobre sí misma y el aviador pasa a ser considerado como cuerdo, puesto que ningún loco presentaría una queja. En definitiva, no hay elección posible ni manera de salir del sistema.
Para resumir, es el pez que se muerde la cola. Un ejemplo sería:
≪Para un puesto de trabajo, necesitas años de experiencia. Pero para obtener experiencia, necesitas conseguir un trabajo primero.≫

Pues eso, de locos. Y en nuestra vida ya tenemos unos cuantos Catch 22 también, y sin que nos los impongan unos tocapelotas.

En El libro del Mindfulness de Bhante Henepola Gunaratana me he encontrado en unas cuantas ocasiones con este concepto. Por ejemplo:

Buscamos la tranquilidad huyendo de todo lo que nos incomoda y no enfrentándonos a nuestros miedos e irónicamente esa tranquilidad nos llega si dejamos de perseguirla y aceptamos las incomodidades.

No somos capaces de darnos cuenta de la poca atención que prestamos a nuestras experiencias vitales precisamente porque no prestamos atención. Si no nos hemos dado cuenta igual no intentaremos prestar más atención.

Queremos usar la meditación o atención plena(mindfulness) para cambiar lo que no nos gusta de nosotros y sin embargo esta consiste en aceptar todo eso que somos, incluido lo negativo y no luchar contra ello.


Y esta la añado yo por experiencia propia:
Si nos sentimos nerviosos y estresados meditar nos podría tranquilizar pero si estamos nerviosos no conseguimos meditar.  

Y en relación con la introversión o la timidez también se me ocurren algunos Catch 22
  
Podrías hacer las cosas más fáciles compartiendo como te sientes y qué necesitas al ser introvertido pero no te animas a hacerlo porque... eres introvertido.

Pensar que te podrías llevar mejor con gente introvertida pero darte cuenta de que precisamente por ser introvertidos quizás ambos estemos esperando a que el otro dé el primer paso o de hecho preferimos en realidad estar solos la mayor parte del tiempo. Al final los extrovertidos son los que suelen ser más abiertos y los que acabas frecuentando.

Querer conocer a gente y conectar con ella implicaría tener que pasar tiempo con esa gente para llegar a conocernos y a veces eso implica actuar de manera más extrovertida con lo cual no estoy dando a conocer mi verdadero yo y mis tendencias por lo que conectar de verdad es más difícil.

Querer quedar con alguien que te cae bien y cuando se da el caso no apetecerte realmente quedar.

Querer que te inviten y te tengan en cuenta, aún para eventos que no te interesan nada. Si te invitan  pensar qué fastidio, qué excusa pongo y si no me invitan qué mierda, ¿por qué no cuentan conmigo?

El entorno escolar tiende a seguir un modelo extrovertido porque intenta adaptarse a los modelos de la sociedad y los entornos laborales para preparar a los estudiantes para la vida real. Sin embargo no podemos cambiar la sociedad si previamente no se educa a la gente en un modelo distinto.

 
A lo mejor he utilizado el término por encima de mis posibilidades y no todo se ajusta a su significado, pero bueno, creo que se entiende por donde iba y espero no haber mareado demasiado con estos círculos viciosos. 





lunes, 20 de febrero de 2017

Lanza los dados

Si alguien quiere resultados distintos tiene que empezar a actuar de manera distinta.  No es fácil huir de uno mismo. Al final somos la suma de unos hábitos, unos pensamientos recurrentes y unos valores que elegimos de guía. Y si no cambiamos esa esencia es difícil que logremos resultados distintos.

A veces nos proponemos salir de esa zona de confort y para mí suele ser como ir metiéndome en el agua poquito a poco para ir haciéndome al frío. Y a lo mejor me quedo a medias, avanzo un poco, retrocedo, pero no me da la impresión de que nada cambie mucho. No me alejo demasiado del bordillo y llevo mi flotador, que tampoco hay que arriegarse mucho.

Hace unos años, en alguna de mis crisis existenciales, me encontré con El hombre de los dados de Luke Rhinehart. Esta "autobiografía"(forma parte del misterio si es real o no) nos plantea cuál podría ser el resultado de dejar las decisiones que tomamos en manos de un dado. Desde luego, si querías resultados distintos...

Es una especie de experimento y tal como nos lo plantea el libro, una gamberrada provocadora (los dados llevan al protagonista a violar a alguien, por ejemplo) pero no deja de tener su interés y tiene mucho que ver con la premisa de muchas religiones o filosofías. Destruir el ego. Abandonar la ilusión de que uno puede controlar su vida y dejarse en manos del azar. "Morir" para empezar a vivir.

Al final, la evolución de las especies no deja de ser una cuestión de azar.

Los dados nos podrían permiten descubrir y cumplir sueños que ni siquiera sabíamos que teníamos. Nos liberan de la necesidad de control, orden o intencionalidad y abren paso a la espontaneidad y al azar. Nos permitiría poder sacar a la luz las múltiples personalidades que todos albergamos de algún modo pero que reprimimos y nos podría ayudar a crecer, y a ser menos inflexibles.

El sistema sería algo así:
- Hacer una lista de seis posibles actuaciones y asignar a cada una un número del uno al seis. O menos y asignar a cada una varios números.
- Incluir solo opciones que estés dispuesto a asumir pero diferentes entre sí.
- Incluir algunas ambiciosas, locas, impropias de ti y que por tanto puedan cambiar en algo el rumbo de tu vida.

Las opciones pueden estar relacionadas con lo que vas a hacer (¿Playa o ciudad?, ¿la montaña o el mar? ¿Cine o televisión? Y si es cine, ¿de acción o comedia de amor?) o también con la forma en la que vas a actuar. Por ejemplo, hoy voy a actuar optimista y entusiasta con todo, todo el día sonriendo o voy a quejarme de todo a todos o voy a ir alternando e ir cambiando cada 20 minutos de actitud rollo bipolar...  

Va totalmente en contra de la idea de vivir una vida más consciente, ya, pero en realidad las opciones no dejas de elegirlas tú así que tampoco es un total despropósito. Muchas veces nos esforzamos en tomar las decisiones correctas y aún así nos acabamos arrepintiendo. Pasado el tiempo ya no somos la misma persona, no estamos en las mismas circunstancias y lo que pensábamos que nos haría feliz no lo ha hecho. Dejar a los dados una decisión importante puede parecer una irresponsabilidad y sin embargo, quizás tengamos prácticamente las mismas garantías de que vaya bien que si la tomamos conscientemente.

De todos modos, siempre he pensado que nunca funcionaría para mí, al menos para decisiones trascendentes, porque o no haría caso o sería demasiado conservadora en mis opciones. Nunca he sido de dejarme llevar. Pero resulta tan tentadora la idea de no cargar con esa responsabilidad, de poder delegar, de no tener que justificarse a cada paso. Al final es un deseo de despreocupación, de volver a la infancia y que nos digan lo que tenemos que hacer y seguir el camino marcado.

Yo no fui, fueron los dados :)

El otro día tiré los dados. Fue una pequeña incursión en el mundo aleatorio. Decidí algo tan relevante como qué hacer antes de acostarme. Por hábito hubiera acabado poniéndome un episodio de Las chicas Gilmore así que me propuse cinco opciones más para no actuar por inercia y pasar a hacerlo por...impulso de los dados... En fin.
Opciones tan arriesgadas como: irme a dormir del tirón, leer, ordenar mi escritorio (esta sería la impropia de mí), escribir o empezar a ver una película. Salió ver una peli y me dormí a los 10 minutos... Gracias dados.

Igual decidirán por mí qué me pido la próxima vez que vaya a un restaurante, qué zapatos me pongo o qué foto pongo de perfil en el whatsapp... Estoy así de loca. 

O en realidad creo que los voy a dejar a cargo de mi vida social. Van a decidir si salgo o no. Si me apunto al plan o paso. Por inercia suele ser pff, pereza, así que juguemos un poco. Ahora, si me marcho pronto o no ya lo decidirá mi batería :P 

Anda, he descubierto que Siri tira los dados por mí si se lo digo. Quizás Siri podría decirme qué hacer también...

¿Qué dejarías a los dados decidir por ti?


lunes, 6 de febrero de 2017

Cambiar hábitos para desconectar

Algo que he aprendido al conocer lo que puede conllevar ser una persona introvertida es que nos estimulamos con mayor facilidad que las personas extrovertidas. De manera resumida, captamos, incluso inconscientemente, más información, y esa información a su vez la analizamos más y nos afecta más. Y eso tiene un precio. Nos podemos sentir cansados antes, agobiados y con unas ganas intensas de desconectar, de encontrar un espacio tranquilo en el que no se nos exija interactuar o decidir y responder.
Bien, esto a mí me dio la clave para entender por qué había momentos en los que no estaba para nada. No es que sea poco sociable o arisca necesariamente, o vaga (o a veces puede que sí, no lo sé) si no que simplemente hay momentos en los que se me acaba la bateria y tengo que recargar.

Ahora bien, tengo la sensación de que he estado eligiendo actividades para recargar que no son las idóneas. Pensaba que sí, a lo mejor no eran las más edificantes pero sí pensaba que me ayudaban a desconectar. Incluso era lo que me pedía el cuerpo. Pero creo que hay cosas que he estado haciendo que equivaldrían a poner el móvil a cargar mientras estás usándolo. Sí, se acabará cargando, pero a mucha menos velocidad. Y perderás un tiempo precioso entre carga y carga.

Ya lo he comentado y no digo nada nuevo. Todos somos conscientes del peligro de Internet, redes sociales y todos los entretenimientos varios asociados. Peligro de usarlos inadecuadamente y abusar de ellos. Hasta aquí nada nuevo. Pero el caso es que al final, aunque lo sepa, acabo cayendo una y otra vez. Por mucho que piense o lea sobre maneras de controlarme, de que intente llevar un registro de mis hábitos, de que me borre aplicaciones, instale otras que restringen, etc... al final, cuando tengo mi batería bajo mínimos tengo asociado ese perderme en la red a una forma de recargarme.
He escuchado como en inglés se refieren a este tipo de actividades que se realizan para gratificarse como "pacifiers". "Pacifier" significa chupete en inglés. Y me hace gracia esa imagen. Usamos estos mecanismos como chupetes. Nos ofrecen simplemente consuelo. Por mucho que chupe no voy a sacar nada, es un acto reflejo, pero me calma. Pero todos sabemos que hay que dejar el chupete porque no nos beneficia. (Ahora cada vez que acudas a tu "chupete" particular imagináte succionándolo...)

Parto de la base de que coger el móvil u ordenador es una manera de aislarme, de entrar en una burbuja y desconectar del mundo que me rodea. Parece que es lo que necesito en ese momento. Pero, me acabo de dar cuenta (sí, no he estado muy rápida ahí) de que parto de un error de base. No estoy sola cuando navego por internet. No desconecto del mundo. A mi cabeza llega muchísima información, muchísimos estímulos que tengo que procesar. Y que además me afectan. Opiniones varias, a las que aunque no conteste realmente sí lo haces en tu cabeza. La vida de otros, a las que compararse. Mensajes, que pueden requerir respuesta. Un estátus o una identidad virtual sobre la que piensas que tendrías que trabajar y promocionar...

Estoy buscando tranquilidad y me acabo metiendo en un sitio lleno de ruido y de gente.

No sé si el ser un poquito más consciente de que Internet no me ayuda a desconectar me va a ayudar a buscar otras alternativas y ser más drástica y más consciente de su uso. Pero ha sido como una pieza que ha encajado en el puzle y creo que me va a ayudar a replantearme ciertos momentos y ciertas actitudes.

Cambiar un hábito
Para reprogramar un hábito creo que es fundamental entender el porqué de su existencia. Sabía que lo tenía, sabía cuando suele aparecer pero no había visto tan claro el motivo aún. Quizá eso me pueda ayudar a sustituirlo por algo que cumpla su función de una manera más eficaz.

Esto me ha hecho acordarme del libro  El poder de los hábitos de Charles Duhigg, En él podemos encontrar una descripción de cómo funcionan los hábitos. Así, se puede decir que un hábito tiene un detonante, una rutina como respuesta y por último una recompensa. En este caso mi detonante podría ser  el estar cansada o frustrada por algo, por ejemplo al acabar la jornada de trabajo. La rutina es coger el móvil o el ordenador. La recompensa es relajarme y recibir una gratificación instantánea en forma de la sensación de ahora tengo tiempo para mí.

¿Cómo se puede modificar un hábito? Intentar eliminarlo de raíz no suele funcionar porque sigue estando el detonante y sigues deseando esa recompensa. Por lo tanto, te enfrentas a una sensación de frustración. Lo más sensato es intentar reconocer lo que buscas e intentar alcanzar la misma recompensa pero con una rutina distinta. 

En el libro se proponen varios ejemplos de situaciones y del proceso de análisis y prueba-error que se sigue para identificar como cambiar la rutina. Uno de esos ejemplos es el siguiente:

Una persona todas las tardes hace un descanso y va a la cafeteria para comprarse una galleta. No está contenta con ese hábito, sabe que no es bueno para su salud pero parece incapaz de cambiarlo.

Lo primero que hay que conseguir es identificar qué es lo que le impulsa a hacerlo y cuál es la recompensa que le ofrece. A veces parece estar claro, otras veces no es tan evidente o exiten varias explicaciones posibles. Por ello es interesante experimentar con varias hipótesis.

Se puede probar a cambiar la recompensa. Si sales a dar una vuelta en lugar de ir a la cafeteria puedes comprobar si lo que necesitas es simplemente un descanso y cambio de escenario. Se puede probar a llevar algo de comida de casa y comer en la mesa para ver si es necesidad de ingerir algo. Se puede bajar a la cafeteria y comprar una manzana y charlar con los compañeros. O en lugar de ir a la cafeteria ir a la mesa de algún compañero a charlar un rato para desconectar. Total, el objetivo es descubrir qué es lo que te impulsa a esa rutina. ¿Realmente necesita una galleta o es solo necesidad de descansar o socializar?

Una manera de monitorizar si esas distintas rutinas funcionan puede ser anotar las sensaciones que se tienen después de haber cambiado la rutina. ¿Cómo te sientes? ¿Tienes hambre? ¿Estás nervioso? ¿Te puedes volver a concentrar en el trabajo? Pasados 15 minutos de haber vuelto a la mesa pregúntate si aún sientes necesidad de tomar esa galleta. Si después de haberte comido un donut que trajiste de casa sigues queriendo esa galleta quizá no es que tengas hambre. Si después de charlar con compañeros la sigues necesitando tampoco se trataría de necesidad de socializar. Sin embargo si después de alguna de esas opciones sientes que realmente ya no tienes necesidad de ir a por la galleta podrías haber identifcado qué tipo de recompensa estás buscando.

El paso siguiente es reconocer cuál es el detonante. ¿Surge después de una actividad determinada? ¿A una hora determinada? Puedes parar un momento cuando surja esa necesidad y hacerte unas cuantas preguntas para establecer una pauta. ¿Dónde estoy? ¿Qué hora es? ¿Con quién estoy? ¿Qué estaba haciendo? ¿Cómo me siento? A partir de tus respuestas puedes identificar qué circunstancias te llevan a esa rutina que quieres cambiar y desarrollar un plan alternativo.

En el caso de la persona que buscaba galletas se daba cuenta de que siempre ocurría a la misma hora aproximadamente. Al haber identificado que lo que necesitaba era socializar puso una alarma en su reloj para obligarse levantarse a esa hora de la mesa para charlar con alguien. De esa manera fue introduciendo una nueva rutina que sustituyera a la galleta.

Creo que yo estoy bien encaminada en cuanto a reconocer mi detonante y la recompensa que busco. Ahora necesito buscar mi plan alternativo y estar preparada para ponerlo en marcha. Ya contaré si doy con la clave y consigo cambiar hábitos que no me ayudan.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Consumido en enero


A veces soy demasiado pertinente. Espero a que las condiciones sean las adecuadas para responder al ambiente. Tengo una idea preconcebida de cómo debo actuar o qué debo decir ante tal situación y actúo en consecuencia.

Todo el mundo lo hace en cierta medida, supongo, no vamos como pollos por cabeza por ahí, pero me da la sensación de que muchas veces soy demasiado inflexible. A veces me ocurre que tengo algo que contar pero no soy capaz porque nada me da pie a hacerlo. Si no me parece relevante a la conversación o a la situación, a veces se queda ahí en cola, esperando su momento, o si al final me empeño sale a trompicones de manera totalmente antinatural para mí. Y me siento incómoda y siento que no he sido coherente.

Necesito que surja o que me pregunten. Y claro, me dicen que me tienen que sacar la información con sacacorchos y que no cuento nada. Soy reservada, sí, pero también soy... pertinente. No me gusta la sensación de estar haciendo a alguien perder el tiempo con información que no sé si resultará de interés. En realidad no me voy a defender, no es una característica que me enorgullezca especialmente, aunque he de decir que lo contrario también me saca de quicio. Término medio por favor. 

Bueno, en este blog no sé qué esperará encontrar exactamente alguien que se pase por aquí. Pero en mi cabeza más o menos discierno si un tema es relevante con el tono del blog o no y me autocensuro. Y uniendo mi reserva y mi sentido de la relevancia evito hablar de mí. Bueno, sí, claro, todo gira bastante en torno a mí en realidad, lo que me sugiere algo, alguna idea que me interese, lo que sufro, blablablá... Pero evito mostrar otros aspectos de mí o de mi vida. Es un blog personal pero procuro que no sea demasiado personal.

El caso es que me suele pasar en mi vida que a menudo no comparto información sobre mí porque no consigo sacarla ahí fuera. No la considero relevante. Y me lo pienso tanto que deja de tener sentido. Y aunque sea verdad que no lo es, eso explica porque al final me cueste tanto contectar de manera genuina con los demás. Llevo siempre mi ropa de camuflaje y solo actúo en el momento oportuno. Paso desapercibida. Y acabo, paradójicamente, siendo poco relevante para los demás.

Es algo que quiero ir trabajando y así, sin venir a cuento, y haciendo una escapadita desde mi zona de confort, voy a hablar un poco de mí. En concreto. Sin que sea para dar pie a una reflexión, sin que tenga que ver necesariamente con los temas que suelo tratar. Puede que sea narcisista y no le interese a nadie. Pero me voy a exponer un poco y comprobar que no se acaba el mundo. Y con el año nuevo pensé en hablar de cosas que me fueran interesando durante cada mes.

No voy a decir que vaya a ser una sección del blog porque no sé si lo haré de manera constante. Pero me parece interesante hacer un repaso de lo que he visto, escuchado, leído, o disfrutado de alguna manera. Es un reto para mí porque suelo ser un poco reticente a compartir este tipo de información. Oh ¿qué dirá de mí? ¿Y si alguien no está de acuerdo conmigo? ¡Apocalipsis!
Y también porque me obliga a reflexionar sobre ello y no se convierte en un atiborrarse sin siquiera valorar lo que me ha podido aportar. 

En fin, que a mí me interesa cuando otros comparten sus descubrimientos, filias o fobias y  a veces me apunto algo o me da algo de información sobre los demás o un punto de conexión. Así que, sin entrar en mucho detalle porque no hay una crítica en mí, aquí dejo unas pinceladas de lo que he consumido este enero.

PELÍCULAS
Pues a lo tonto he visto unas cuantas. Supongo que la semana de reyes dio para bastante.

IN JENEN TAGEN(1947) Helmut Käutner

Me pareció muy bonita. Pequeñas grandes historias que transcurren en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Tienen como hilo conductor un coche que  además es el narrador de la historia. La guerra y sus consecuencias en todo tipo de gente. Es bastante sencilla, sin grandilocuencias, pero tiene bastante fuerza. La conocí porque estaba incluida en la lista de Pablo del blog Historias Minimalistas. Se curró una lista de sus 100 películas favoritas de todas las épocas bastante interesante. Así que si te gusta el cine échale un ojo para coger ideas o para rebatirla :P

SICARIO (2015) Denis Villeneuve
Después de ver La llegada y de saber que Villeneuve dirige Blade Runner 2049 estoy viendo algunas películas anteriores del director. Sicario lidia con el narcotráfico en un México que no sale demasiado favorecido...da mucho miedito.  Peli dura, bastante bien contada y que plantea el dilema de si el fin justifica los medios.




KUBO Y LAS DOS CUERDAS (2016)  Travis Knight
La animación es genial. Ambientada en Japón y con mucho origami de por medio... con eso ya me tiene ganada. De imaginación desbordante también. Pasé un buen rato viéndola. Ahora bien, en mi opinión no deja de ser un bello artificio y la historia y los personajes tiene sus inconsistencias pero... qué bonita es oye.



ELLE (2016)  Paul Verhoeven
Efectivamente, ella, qué grande es Isabelle Huppert. La peli va contando cómo se enfrenta su personaje a situaciones bastante grotescas. Y como lo logra sin apenas inmutarse. Violación, amenazas, las relaciones de sus seres queridos que no le gustan, adulterio... Todo bajo control. Al final te tienes que reir y rendirte a ella.

 
 
THE NEON DEMON (2016) Nicolas Winding Refn

Pfffff, vaya historia. Estéticamente muy cuidada, al principio es un poco insulsa pero te quedas esperando a ver por donde te llevan las andanzas de esa joven modelo que empieza a triunfar en el mundo de la moda así a lo tonto. Y quien se ve sustituido patalea, pero entonces.. ojú. No me gustó la historia. No le veía la lógica a los personajes. No me pareció justificada su parte provocadora y gore. Me dio un poco de vergüenza ajena.



45 YEARS (2015) Andrew Haigh
Historia de una pareja que va a celebrar su 45 aniversario de casados. Pero el pasado hace acto de presencia poco antes y la entrañable pareja comienza a tambalearse. Nostalgia por lo que pudo haber sido por un lado. Celos, inseguridad y la sensación de haber vivido una farsa por otro. Sí es agua pasada...pero se quedó congelada, jorl. Nos va contando el proceso de manera serena, sin grandes aspavientos y me ha gustado y llegado. Me recordó un poco a Secretos de un matrimonio de Ingmar Bergman.



LA LA LAND (2016) Damien Chazelle
Preciosa. Sí, es una historia de chico conoce a chica. Pero qué chico (hey Ryan)... y qué chica. Los dos están encantadores. Es de esas películas que durante ese rato te transporta con la magia del cine y te hace salir de la sala sintiéndote reconciliado con el mundo, tipo Cantando bajo la lluvia. Y salí del cine aún con lágrimas en los ojos y... bofetón de realidad al ver a los canis en el Burger King, en fin. 
Trata el mismo tema que subyacía en Whiplash, el éxito cuesta, conlleva sacrificio y a veces hay que elegir. Y hay quien no comparte esa visión tan cruda pero no sé, creo que es una historia de amor, pero al arte, a los sueños y al fin y al cabo todos hacemos elecciones en nuestra vida y dejamos atrás todos aquellos caminos que no tomamos. Here's to the ones who dream, foolish as they may seem.



CAPTAIN FANTASTIC (2016) Matt Ross
No está mal. Tenía curiosidad por verla. No voy a negar que en parte por estar últimamente con el tema del minimalismo e intentar tomar decisiones más conscientes y meditadas, y normalmente a contracorriente. ¿Cómo vive este hombre con sus hijos alejado de la sociedad y sus normas y expectativas? ¿Es positivo? ¿Está convirtiendo a su familia en unos bichos raros? ¿Merece la pena? La película nos va llevando por estos interrogantes, nos presenta lo ridículo, tanto de un lado como de otro, y como construimos barreras al pensar que nuestro criterio es el adecuado y al mirar por encima de hombro al otro. Da que pensar.


ENEMY (2013) Denis Villeneuve 
Basada en la novela El hombre duplicado de José Saramago, nos cuenta una historia misteriosa y perturbadora. La película construye muy bien una atmósfera desasosegante con la fotografía y lo poco que muestra de los personajes. Mantiene el misterio y te deja todo el rato pensando ¿pero qué es lo que pasa? ¿quiénes son? ¿por qué actúan así?  Disfruté viéndola aunque me pusiera un poco nerviosa a veces no entender muy bien el porqué de muchas situaciones. Pero creo que esa era la intención. Al final no sabes muy bien qué ha pasado y se abre la veda a todo tipo de interpretaciones

SERIES
Netflix ha llegado a mi vida, para bien o para mal.

LAS CHICAS GILMORE No vi Las chicas Gilmore en su momento y ahora me he subido al carro después de ver la oleada de nostalgia que despertó el estreno de los episodios especiales. Me gusta por su sentido del humor y esos grandes personajes secundarios y sus excentricidades. Reconozco también que soy una romanticona y siempre me enganchan con el momento tensión romántica no resuelta... pero a la vez me dan rabia esas situaciones forzadas que surgen para crear esos momentos especiales. En fin, que ahí voy camino de ponerme al día.. Y ya otro día hablaré de Rory y su introversión, jeje.

SHERLOCK Sherlock ha vuelto y he visto los dos primeros episodios. El segundo genial y le da sentido a un primero un poco flojo y que creo que dejó a más de uno un poco frío. Una vuelta de tuerca detrás de otra y un truco detrás de otro, pero ese es su encanto.



DEATH NOTE Anime japonés que parte de una premisa bastante interesante. Un chico encuentra un cuaderno con unas instrucciones. Si escribe el nombre de una persona mientras piensa en su cara (no se vaya a confundir con otra persona del mismo nombre) esa persona morirá. A partir de ahí se va desarrollando de manera bastante inesperada. Me está sorprendiendo y entraña más complejidad de lo que pensé en un primer momento.


LIBROS
CARTA DE UNA DESCONOCIDA/LEPORELLA Stefan Zweig
Ya comenté sobre Carta de una desconocida en otro post. Leporella es otra historia corta con un tema parecido, el amor incondicional, obsesivo y no correspondido.

INTROVERT DOODLES Maureen Marzi Wilson
 Ya he compartido alguna vez viñetas de Introvert Doodles por aquí. Me parecen geniales. Sencillas y directas al grano expresan muy bien sensaciones y situaciones que te serán bastante familiares si eres tímido o introvertido. Básicamente son las viñetas que ya se encuentran en su página pero me apetecía colaborar y poder hojear el librito en analógico. También está bien por si algún extrovertido le quiere echar un vistazo y comentarlo.

INSTRUMENTAL James Rhodes
Había oído hablar del libro, estaba de moda, pero no acababa de hacerme a la idea de qué podía esperar. Después vi a James Rhodes en Salvados y me impactó bastante su sinceridad para tratar temas tan horribles. Y no solo sobre lo que le pasó sino sobre todas las etapas que ha pasado y sobre cómo se ha sentido. No sé, su forma de escribir y contar las cosas me ha llegado y algunas cosas de las que dice han sido llamadas de atención para mí. Aparte, me ha gustado mucho su enfoque hacia la música clásica. Sinceramente, aunque la valoro y respeto, claro, nunca me ha dado por escucharla demasiado, mis gustos han ido por otros lados. Pero como con casi todo, si alguien te lo explica y empiezas a controlar más ese "lenguaje" las cosas se disfrutan mucho más. Y también sacas la conclusión de que para ser un genio en algo hay que estar bastante mal de la azotea.

WONDER - LA LECCIÓN DE AUGUST  R.J. Palacio
De este libro había leído cosas positivas en algún blog. Pero no sabía exactamente que era un libro juvenil y en ese sentido lo he encontrado un poco simplón, o bueno, simplemente adecuado al público al que va dirigido. Me gusta como a partir de contar una historia desde distintos puntos de vista trabaja la empatía y otros valores, pero es una historia sin demasiados dobleces, y con algunos pensados toques de cultura pop para gustar también a los padres modernos que lo lean. Es una historia bonita, y me lo leí casi de un tirón, pero supongo que tendría que haberlo leído a otra edad. Lectura recomendable para trabajar en un colegio o instituto.

BANDA SONORA
Algunos descubrimientos de las listas de lo mejor del año (Angel Olsen y Whitney) y La La Land en mi cabeza . Astrud, Parade y Carlos Berlanga, de los grupos en español cuyas letras más me llegan y otros temas antiguos de los que me he acordado en estos días. 


Y aquí me despido con un selfie, uis qué moderna. Estaba valorando como me iba el flequillo después de años sin. No quería poner foto por aquí porque ...qué más daba... pero precisamente por eso ahí va. Tampoco hace falta ser la azul Little Miss Shy por los restos. Saludos