SOBRE MÍ

jueves, 5 de enero de 2017

Tábula rasa



Comienza un año más y esta sensación de estrenar, como cuando se estrena cuaderno nuevo empuja a quien más y a quien menos, a querer hacerlo mejor. Siempre me digo que este cuaderno no lo voy a llenar de tachones, lo voy a llenar de palabras relevantes e inspiradoras, ideas y sueños, poesía o arte y no va a ser como los otros… y, o pongo el listón tan alto que me da miedo utilizarlo y ahí se queda… o acaba hecho una guarrería lleno de listas de la compra y sin orden ni concierto como de costumbre. Pero no falla, cada cuaderno en blanco es una promesa, es una aspiración y me hace sentir ese pellizco en el estómago.

Ya llevo unos cuantos años en los que por realista o por pesimista no he querido hacer propósitos o he sido bastante poco ambiciosa o concreta, un simple a ver si lo hago mejor, demasiado general y poco duradero. Sin embargo este año me está llamando el espíritu renovador y organizador y quiero intentar marcarme algunas pautas que puede, o puede que no, me ayuden a avanzar por el camino que quiero seguir.

Pero no sería yo si lo tuviera ya clarísimo. No acabo de decidir qué tipo de propósitos quiero. ¿Cuáles son los que mejor me pueden funcionar, los que tengo más posibilidad de cumplir? ¿Quiero que sean acciones concretas y tangibles o más acerca de mi forma de pensar, mis reacciones y estructura mental? ¿O una cosa llevará  a la otra?

Hasta ahora he llegado a las siguientes conclusiones. No quiero aburrir a nadie con una lista detallada de mis propósitos en concreto pero sí quería compartir las ideas que me han ido llevando a ellos.

Reverse bucket list
Hace un tiempo leí acerca de la idea de hacer una “bucket list” a la inversa. Solemos hacer una lista con las cosas que deseamos hacer en el futuro pero siento que a veces esa lista no es exactamente fiel a nosotros. Hay algunos deseos que pensamos que queremos porque suenan bien, porque son “cool” y el reflejo que nos devuelve es bastante favorecedor. Pero quizá no son para nosotros. Es como la publicidad, nos venden que algo nos va a hacer feliz, tiene buena pinta, pero cuantas veces nos damos cuenta finalmente de que no era para nosotros y ahí se queda arrumbado, un supuesto yo más que tachar. 

Así que la idea de hacer la lista a la inversa consiste, no en hacer una lista de lo que no quiero, sino de cosas que ya he hecho y que me han hecho feliz. Esto puede darme una idea más fiel de lo que realmente me puede proporcionar más satisfacción.  Y a partir de esa lista decidir hacer más de aquello que sabes que te inspira y te da oxígeno. Es cierto que esto puede hacer la lista menos ambiciosa y no ayudarme a salir de mi zona de confort, pero a veces nos obsesionamos con probar cosas nuevas y nos olvidamos de disfrutar de aquellas experiencias que ya sabemos que nos hacen sentir bien, aunque no estén de moda o no formen parte de la vida Pinterest. Así que mi primer propósito es elaborar esa lista y buscar hueco en mi vida para todo aquello que me ha llegado, aunque no sea lo que yo habría pensado de antemano o de esas actividades molonas que solemos encontrar en las listas que enseñamos al mundo orgullosamente.


Formas de pensar
Por otra parte hay tres aspectos que quiero mejorar en general.  Formas de pensar o actuar que llevo arrastrando casi toda mi vida y ante las que quiero estar al menos más alerta para darme el tironcito de orejas cada vez que vuelva a caer.

Asertividad
Por un lado algo que he empezado a hacer a través de este blog pero que quiero que vaya calando en otros aspectos de mi vida. Quiero ser más honesta conmigo misma y con los demás. Quiero mostrarme como soy, no esconder aquello que crea que no va a gustar por miedo e inseguridad. Dar mi opinión aún cuando no sea la mayoritaria y dejarme conocer. Es complicado cuando llevas tanto tiempo programado para adaptarte al entorno, no llamar la atención, no atraer el conflicto y ser uno más. Pero es un miedo que no se sostiene cuando lo analizas y la consecuencia en realidad nunca va a ser negativa. Quien te acepta como eres, pues te estará aceptando de verdad. Quien no te acepte, pues es alguien que no valora tu auténtico tú y que cada uno siga su camino por tanto no será algo realmente negativo.
Que duele que no te acepten, pues claro, pero es que tú tampoco lo aceptas todo y si ya no estás en la adolescencia en la que lo otro, lo que no te pertenece pasa a ser automáticamente lo peor, pues entonces ya sabes que hay muchas cosas totalmente respetables y admirables que simplemente no son para ti. No es nada personal. (Y ahora tengo realmente que creerme que el mundo no se acabará cuando ocurra).

Espontaneidad
Me gustaría ampliar un poquito los agujeritos de mi sistema de filtrado. Pensar tanto cada decisión, cada palabra que vas a pronunciar, cada reacción que lo que haga va a provocar es agotador. Necesito ser un poquito más impulsiva y permitirme meter la pata más. Preguntar más y no quedarme con la duda. Si tengo algo que decir probar a soltarlo tal cual sin que pase las numerosas pruebas de calidad que mi mente le impone. Pulsar enviar sin darle tantas vueltas.
A ver qué pasa. A lo mejor me estampo alguna vez pero es que si no acabo de arrancar nunca no me voy a mover del sitio. Mi mantra va a ser ¿y por qué no?

Autodisciplina
Por último quiero ir trabajando poco a poco mi autodisciplina. Este es un propósito de los de toda la vida. De los de cada septiembre cuando empieza el curso y te prometes que vas a ser constante, que vas a evitar los agobios de última hora, que de repente vas a ser el paradigma de la planificación, el orden y la disciplina. A la de ya... Súper realista todo. Así que este me lo voy a ir dosificando porque con solo desearlo ya tengo más que comprobado que no vale.
Probaré pequeños experimentos, a ver si me doy cuenta de que facilitarse la vida, aunque cueste y dé pereza, acaba mereciendo la pena. Ya lo iré programando y es que al final se irá componiendo de pequeños hábitos que sumándose me lleven a donde quiero.  Hábito a hábito porque mi condición no va a cambiar simplemente con desearlo, y mucho menos a lo grande, en cada aspecto de mi vida por arte de magia. Paso a paso. Ya he conseguido cambiar ciertos aspectos de mi vida así que habrá que seguir, etapa a etapa, y saber que aunque nunca avistemos el destino final sí que al menos estaré avanzando y viendo bonitos nuevos paisajes.

Y he empezado un nuevo cuaderno/agenda/diario también ;) 

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